Hay dos dialectos principales del ladino: el oriental y el occidental. El dialecto oriental se desarrolló en el Oriente del Mediterráneo, en el antiguo Imperio Otomano: los Balcanes, Turquía y Palestina, fundamentalmente. La mayoría de los hablantes de ladino pertenece a este dialecto y los principales centros editoriales —entre los que destacan sobre todo Salónica y Constantinopla— se hallan también aquí.
En este dialecto se distinguen a su vez varios subdialectos. El dialecto occidental se desarrolló en el norte de Marruecos y recibe de sus hablantes el nombre de jaquetía. No hubo centros editoriales en esta zona (aunque en esta zona leían obras de Oriente publicadas en ciudades de Italia) y los testimonios que tenemos de este dialecto se limitan a los manuscritos y a la lengua oral.